¿Por qué subvencionas la economía que tanto criticas?

¿Por qué subvencionas la economía que tanto criticas?

Fuente: www.appleweblog.com

Los estudiantes de economía aprenden de que el eje central de la economía es el consumidor. Los expertos de investigación de mercado estudian cuáles son los deseos de los consumidores. Después la mercadotécnica se podrá encargar de convencer al consumidor de que necesita algún producto y del precio de este. Nuestra economía no funciona sin el consumidor.

O dicho de otra manera: tú eres responsable de los productos que ves en las tiendas. Con tus decisiones de compra validas unos productos y descalificas a otros. Las empresas analizan estos datos de compras con mucho cuidado para detectar nuevas tendencias de mercado y para decidir qué tipo de producto permanecerá en las estanterías. Es verdad que la mercadotécnica hace lo suyo para convencerte de que lo más barato es siempre mejor, pero al final eres tú la persona que efectúa la compra y valida posteriormente lo que te ha hecho creer la publicidad.

El camino hacia un modelo económico más justo y más igualitario por lo tanto pasa también por tu carrito de compras. Es muy cómodo exigir que las empresas se interesen por la responsabilidad social más allá del efecto publicitario, que los políticos se posicionen en contra del capitalismo salvaje, que la ONU intervenga contra las prácticas de explotación en Bangladesh. Pero mientras te implicas para conseguir estos cambios, ahora puedes hacer algo: deja de subvencionar el sistema que tanto criticas. Cuando compras unos vaqueros por 7 Euros en una cadena de supermercado confirmas que no te importa que las costureras de otro país no puedan pagar la escuela de sus hijos. Cuando compras una cámara de usar y tirar apruebas los grandes vertederos de electrónica en África.

Todos podemos elegir y todos deberíamos elegir. Infórmate sobre las alternativas en vez de rechazar tu responsabilidad con el viejo argumento de “todo lo justo es caro”. Si en tu propio día a día no quieres saber cómo y dónde se han producido lo que consumes, cómo puedes exigir que algo cambie a gran escala? Infórmate y actúa, dentro de tus posibilidades, pero actúa. Porque si optas por no hacer nada, subvencionas el sistema que tanto críticas en tu tiempo libre.

Con cada producto que compras , apruebas sus componentes y la materia prima extraída para fabricarlo, el impacto que su producción ha tenido sobre el entorno, el trato que han recibido los trabajadores a lo largo de la cadena de producción, el camino que ha recorrido para llegar hasta ti y la forma en que se tratará después de que tú ya no lo utilices. Con tu compra confirmas que estás de acuerdo en como se están haciendo las cosas y promueves el hecho de que se sigan haciendo de esta forma.

El desconocimiento no te exime de esta responsabilidad: infórmate bien sobre a quién apoyas!