¿De la democracia a la plutocracia en tres sencillos pasos?
julio 19, 2011 en Democracia, Derechos, Economía
Por Dani Pérez.
Paso 1: cambiar las políticas públicas para que favorezcan a los intereses de los mercados
Paso 2: lograr que se elija a los gobernantes más favorables a los mercados
Paso 3: cambiar el sistema político democrático por uno plutocrático
Para llevar a cabo este plan de cambiar democracia por plutocracia en 3 pasos, los “mercados” aprovechan que los Estados tienen necesidad de financiarse mediante emisiones de letras y bonos del tesoro, que los grandes inversores privados (sobre todo los bancos) compran a cambio de un interés, que dependerá en gran medida de lo que las agencias de calificación de riesgo establezcan en cada momento. La presión sobre la deuda convierte a los líderes elegidos democráticamente en rehenes de los intereses de los mercados y reduce notablemente su poder de maniobra. Sólo la ciudadanía puede alterar esta ecuación.
El paso 1, cambiar las políticas, ya ha sido concluido con éxito, de forma pública y con escasa oposición ciudadana (con algunas excepciones, como los indignados españoles y las grandes protestas griegas). Entre los ejemplos de políticas impuestas en nuestro país, encontramos la reforma laboral, la de las pensiones, recortes en el sector público, la privatización de AENA… A nadie le sorprende ya que los periódicos lleven en portada el siguiente titular: “Los mercados reciben con alzas los recortes en el sector público y las privatizaciones de empresas”
El paso 2, relacionado con los gobernantes, va muy avanzado. Sin ir más lejos, el pasado 6 de junio la Bolsa de Lima cayó un 12,5%, producto de la especulación, tras conocerse que las elecciones presidenciales peruanas habían sido ganadas por Ollanta Humala. La próxima vez, según los especuladores, el pueblo peruano pensará mejor a quién elige. Estas manipulaciones no son algo nuevo. Ya en las elecciones mexicanas de 2006, la bolsa y la moneda subían o bajaban según cómo de segura parecía la victoria del candidato conservador Felipe Calderón sobre López Obrador, lo que pudo haber condicionado el resultado final. La Bolsa de Londres también celebró con alzas la llegada al poder de David Cameron en 2010.
Por último, habría que ir preparando el terreno para intentar alcanzar el tercer y decisivo paso: transformar el sistema político democrático occidental en una plutocracia, con gobiernos títere elegidos por los mercados y un gobierno efectivo ejercido por parte de quienes más dinero tienen. Para ello, tendrán que ir poco a poco e intentarán que la ciudadanía mantenga la pasividad actual, pues de lo contrario, será difícil lograr tal cambio político. Lo primero que habría que hacer es plantear la posibilidad de que haya un sistema mejor que la democracia para la gestión de la economía, y luego, ir defendiendo su puesta en marcha. El territorio que mejor les podría servir como ejemplo de los éxitos de la plutocracia es Asia, el área económica que más crece y donde sin embargo, no abundan los regímenes democráticos.
Por ejemplo, en declaraciones a CCTV a principios de julio de 2011, el primer ministro de Singapur señalaba: “la democracia no permite adoptar políticas racionales con efectos positivos para el país a medio y largo plazo. Un gobierno estable favorece una mejor evolución de la economía”. Algo similar sucede en Hong Kong, paraíso para las empresas de todo el mundo y ejemplo de éxito económico, y que mantiene un régimen autoritario con algunas libertades democráticas.
No obstante, el más claro ejemplo de estos regímenes es China, plutocracia sin escrúpulos, país tremendamente desigual, que esconde tras una hoz y un martillo el modelo político deseado por “los mercados”. En China hay libertad total para comprar caras camisetas de marcas europeas con la expresión “Freedom” o para ir en Mercedes con una banderita el Partido Comunista. La falta de libertad sólo afecta a los derechos políticos y laborales, cuya ausencia es la base de las éxitosas exportaciones chinas de bajo coste. A su vez, el país lleva a cabo una ambiciosa y carísima política de infraestructuras, no siempre útiles para toda la población, como los lujosos rascacielos de Shanghai, que beneficia enormemente a las multinacionales, y que sólo pueden ser realizadas por gobiernos que no tienen que rendir cuentas ni preocuparse por la reelección.
Las grandes empresas multinacionales se sienten muy cómodas con gobiernos autoritarios en lo político pero que mantienen el capitalismo más salvaje en lo económico. Este mes, cuando el Partido Comunista Chino celebraba su 90º aniversario (efeméride muy importante, pues el número 9 es sagrado en China), la marca de automóviles Skoda (propiedad de la multinacional alemana Volkswagen) llenaba el país de anuncios en los que felicitaba al partido por sus éxitos y le deseaba muchos años más de vida. Por su parte, documentos clasificados de Citibank, que datan de marzo de 2006, sostienen sin tapujos que la plutocracia debe ser el modelo político a alcanzar para una mejor gestión de la economía.
Por eso, no sorprende que Singapur, Hong Kong y China sean lugares en los que toda gran empresa mundial que se precie tiene fábricas y oficinas comerciales. Se trata de territorios con muchos consumidores, gobiernos y políticas “estables”, y trabajadores baratos y sin derecho alguno. Es decir, como los esclavos de las plantaciones de tabaco de Virginia, pero que a su vez engrosan el número de consumidores de los productos de esas empresas.
Una vez que podemos ver claro el plan, debemos preguntarnos si estamos dispuestos aceptar que dentro de poco los periódicos abran con este titular: “La prima de riesgo española se reduce a mínimos históricos tras la decisión del Parlamento español de abolir el sistema democrático”. Si no nos organizamos pronto, este plan quizás se haga realidad. ¿Nos ponemos a ello?








[...] más interesantes. Este es de @gamusino y la verdad es que me parece redondo. Para leerlo pinchad RedJoven.Proyectoequo y si queréis allí [...]
Desde siempre, y aun algunas en nuestros días, las religiones hacían ofrendas a sus dioses; muchas veces eran anímales, hasta humanos en algunos casos. Cualquiera podría pensar que dicha práctica había quedado anulada, pero no es así. Con el nuevo nacimiento de su Dios-Riqueza han vuelto a la práctica de las ofrendas, y no me cabe ninguna duda que han elegido a humanos una vez más. Esta vez no nos sacrifican con un puñal o una pira, simplemente nos relegan a la ignominia de una muerte lenta por pobreza y secuestro de nuestra dignidad y libertad. ¿Hasta cuando lo vamos a permitir?.
Bastante de acuerdo con el artículo, porque creo que en gran parte en España ya hay mucha gente convencida por ejemplo: “lo privado funciona mejor y más barato”por sistema sin pararse a pensar quien maneja los hilos por ejemplo de los medios de comunicación.
Existe también una conciencia general contraria a cualquier tipo de empleado público( ya sea el funcionario que nos atiende en la ventanilla, el maestro, el médico o cualquier otro ) van a un hospital o colegio público y se muestran exigentes , sin embargo aguantan lo que le pidan en una consulta o un colegio privado porque se consideran de un nivel superior al usar esos servicios.
No parece que les afecten que privaticen las cajas o cualquier empresa pública, sin embargo se escaquean lo que pueden al pagar impuestos y demuestran excasa urbanidad en el espacio público de todos.
Creo que a partir de ahí podemos tragar que un banquero cobre cuanto le parezca o evada impuestos si con eso nos libramos nosotros de pagar alguna minucia al servicio publico.
Creo que ese es el camino para el resto.
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Hola Dani,
¿Eres consciente de que “los mercados” a los que te refieres son los inversores?
¿Eres consciente de que los inversores son los que prestan el dinero?
¿Eres consciente de que el dinero se presta si hay posibilidades de recuperarlo y la rentabilidad es atractiva?
¿Eres consciente de que los Estados se endeudan mucho para financiar su política? A veces se endeudan más allá de lo prudente y les sorprende una crisis, que hace poco factible que puedan atender a lo pactado
¿Eres consciente que a veces los Estados no devuelven todo el dinero a los inversores? (Argentina, Grecia…)
Bien, ahora algunos inversores no se fían de algunos países, o se fían menos. No es una conspiración de especuladores ni de multimillonarios, es más sencillo: los prestamistas buscan siempre la mejor opción para invertir. A veces se equivocan, pero no hay conspiraciones (normalmente) en las valoraciones de bonos o valores bursátiles. Ahora los prestamistas marcan las políticas de los gobiernos que necesitan pagar los intereses del dinero que se gastaron desmesuradamente. Esa mala gestión se va a pagar con nuestros impuestos, y es una buena razón par indignarse con los gobiernos y no tanto con los “mercados”, que al fin y a cabo tienen tanto derecho como tú a hacer sus propios análisis y tomar decisiones.
Aún con todas las preguntas un poco críticas que te lanzo, hay algo en el fondo de tu texto con lo que coincido plenamente: efectivamente hacen falta mecanismos que garanticen la transparencia de las finanzas, y por supuesto su relación con el poder político. Creo que una de las causas abanderadas de Equo debería ser la transparencia en un sentido amplio, es un tema que tiene mucho desarrollo y sin duda hay mucho por hacer en este campo: asignación de presupuestos públicos y las licitaciones, la gestión de las empresas públicas, los enchufes políticos, el amiguismos, el clientelismo y demás chanchullos con recursos públicos, es decir, con nuestros impuestos.
Un saludo.
Yo estoy muy en sintonia con el artículo, total. Y también creo que está en la mano de la ciudadanía el romper la lógica imperante, de forma pacífica, que nos llevará sacrificios en el corto plazo, pero que redundará en un mundo nuevo en el largo plazo (quizás no para mi, sí para mis hij@s)
Cosas que puede hacer un ciudadano, no comprar CocaCola (por ejemplo) hasta que ésta se demuestre por ejemplo que respeta todos los derechos de trabajadores en todo el mundo, los retribuye de forma digna, vacaciones, horarios laborales, etc etc etc etc
La ciudadania concienciada en este tema, debe se flexible en el voto, cambiar los valores, supeditar su propio bien, el que le promete el partido de turno (A o B) y quitarles el voto inmediatamente cuando se ve que la corrupcion campa a sus anchas, y que no toman las medidas apropiadas para el pueblo.
Y seguro que hay muchas cosas muy “simples” y pacifistas que cualquier ciudadano/a puede realizar, además de participar activamente en los resquicios democráticos que nos dejan (plenos, asambleas, huelgas, manifestaciones…) exigiendo más democracia.
Saludos